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Entrevista

Eduardo Galeano: "¿Cómo se explica que importe más alimentar a los autos que a la gente?"

Roberto Montoya • Rebelión

Tras cuatro años sin acudir a la cita con sus lectores, el comprometido intelectual uruguayo consigue en las 350 páginas del nuevo libro que presentó en Madrid, ‘Espejos’, presentar una historia casi universal a través de 600 relatos

«Vistos desde el aire todos los humanos somos enanos; desde abajo gigantes. Por eso es necesario verse desde la horizontalidad, desde la igualdad, respetando la diversidad, que es lo más rico que tenemos».

Eduardo Hughes Galeano (Montevideo, Uruguay, 1940), conocido universalmente como Eduardo Galeano, que hoy presenta en Casa de América de Madrid, a las 19.30 horrs. Espejos, una historia casi universal (Editorial Siglo XXI), reconoce que el cáncer contra el que tuvo que combatir hasta hace poco, le impidió seguir con sus obligaciones rutinarias, pero le dejó mucho tiempo para hilar las 600 pequeñas historias que desarrolla en su nuevo libro.

Es un hilo misterioso como el que tantas veces ha utilizado este comprometido intelectual a través de su cuarentena de libros para dar unidad, armonía y coherencia a historias aparentemente tan disímiles como hablar en una misma obra de Aristóteles, George W. Bush, Barck Obama, Mahoma, el Quijote, Mark Twain, el medioambiente, mujer, la inmigración, el libre mercado y mil cosas más. Temas profundos contados sencillamente y con un omnipresente toque de ironía y humor. «’No te tomes en serio aquello de lo que no te puedas reir’, me aconsejó una vez un amigo brasileño», dice sonriendo, claro, este narrador incansable. Cuando publicó en 1971 una de sus obras más emblemáticas, Las venas abiertas de América Latina, en esa región del mundo comenzaba una oleada de golpes de Estado y sangrientas dictaduras militares. «En nombre de la libertad de mercado limitaron la libertad de la gente. El mercado libre significó para Milton Friedman un Premio Nobel, y para países como Chile, un Pinochet».

«Eran dictaduras nacidas para castrar», dice, «para aniquilar a lo más ‘peligroso’ de una generación entera, a la voluntad de cambio. Tenían miedo a que esa energía de cambio pudiera traducirse en peligro real para sus intereses».

Galeano es optimista sobre la nueva situación en América Latina. «En los últimos años por suerte surgieron gobiernos con voluntad de cambio, están empezando a hacer cosas, es muy diverso el panorama político latinoamericano, porque Latinoamérica es un reino de la diversidad, y eso es lo mejor que tiene. Ojalá logre reunirse y unirse esa energía de cambio para generar la posibilidad de defendernos mejor.

Eduardo Galeano es crítico con algunas actitudes de gobiernos europeos ante esos procesos. «Subrayo lo de la diversidad porque en Europa no se termina de entender. No siempre es fácil ver y entender esa diversidad desde afuera. Y más difícil es verla con los ojos de las naciones que han sido dominantes durante el periodo colonial y que de alguna manera lo siguen siendo. Desprecian lo que ignoran, desconocen cuál es la verdadera realidad de países sobre los cuales se sienten todavía con derecho a emitir sentencia, a decir esto es bueno, esto es malo, esto es democrático, esto no es democrático».

«Cuando se dicen cosas como que Bolivia es un país ingobernable, o incomprensible, en realidad quieren decir que es un país invisible para sus ojos, ojos envueltos en telarañas coloniales, que les impiden ver». Este eterno joven rebelde, capaz como pocos de aglutinar estos días alrededor de su libro a 1.500 personas, mayoritariamente jóvenes, en sus presentaciones en Galicia y Cataluña, dice que con Espejos «quiere mostrar la diversidad del mundo, que es una diversidad negada por la mirada del poder, porque la mirada del poder es mutiladora del arcoiris terrestre. Este tiene muchísimos más colores que los que le reconocen».

«¿Qué autoridad tienen países que ni se han autocriticado de haberse enriquecido en el pasado con la esclavitud?», pregunta Galeano. «Se intenta ocultar que la venta de carne humana duró tres siglos; fue el negocio más próspero de las coronas europeas». Y en su libro Galeano relaciona ese pasado con la intolerancia actual, intolerancia ante el otro, ante el homosexual, ante el inmigrante, intolerancia ante aquel de color de piel distinta. «¿Y si Adán y Eva eran negros?, planteo en el libro. Porque los humanitos venimos todos de Africa, en eso no hay divergencia de los expertos. Somos todos africanos emigrados, y el que se ocupó del reparto de los colores fue el Sol, y fue blanqueando a los que se alejaban del lugar de origen, que era Africa».

Eduardo Galeano reconoce que se ha avanzado en los derechos de la mujer en el mundo, «o en parte del mundo, de forma muy desigual, pero no porque los machos se los hayamos regalado sino porque ellas lo han conquistado en un proceso muy duro». Pero advierte: «Todavía son vistas por la ideología dominante como objetos de propiedad masculina. La forma más repugnante de la propiedad privada es la propiedad de las personas, como ver a la mujer como propiedad del hombre».

El escritor uruguayo pone también la lupa en «el reino del petróleo» y el auge de los biocombustibles. «Para EE.UU., fue un error de Dios poner el petróleo bajo las arenas de Medio Oriente, en vez de ponerlas donde debía». «El petróleo sigue siendo el producto rey. ¿La prensa europea le dedicaría tanta importancia a Chávez, como un Satán siempre disponible, si Venezuela en vez de petróleo exportara lechuga?». Y otro tanto dice de Irán: «Ahora va a resultar que las bombas atómicas de Hiroshima y Nagasaki las tiró Irán, y no, las tiró nada menos que un Gobierno demócrata de EE.UU.

Galeano concluye: «El mundo gira alrededor de su majestad el auto. «¿Cómo se explica que importe más alimentar a los autos que a la gente? Si el petróleo es insuficiente o muy caro, vamos a darle de comer soja, maíz, azúcar. ¿Cuál es el miembro más importante de la familia?: Sin duda el que duerme en el garaje».

LA JIRIBILLA – Eduardo Galeano:

"¿Cómo se explica que importe más alimentar a los autos que a la gente?"

Publicado 31 mayo, 2008 por Anna en Sin categoría

2 Respuestas a “* Eduardo Galeano: “¿Cómo se explica que importe más alimentar a los autos que a la gente?”

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  1. ¡E.Galeano!: Impresionante tipo; gran escritor; El compromiso con piernas y páginas; la musica en la palabra lúcida.
    "LAS VENAS ABIERTAS DE AMERICA LATINA", imprescindible lectura.
    “MEMORIA DEL FUEGO”, la historia a ras del suelo.
     
    Vi el video con la canción interpretada por Quilapayún. Me gustó, muchas gracias por mandarme el enlace. Este grupo chileno era de cabecera durante los setenta y ochenta del pasado por estos lares, símbolo musical de la lucha contra el franquismo. Nos sabíamos completas sus canciones y las letras, muchas de ellas eran verdaderos himnos de combate y resistencia. No se que habrá sido de ellos. Pero no conocía o la he olvidado (mi memoria está en franco retroceso, una pena) tanto la letra como la interpretación de esta copla.
     
    Estoy detrás de una película que proyectan en el Museo de Arte Moderno de aquí, Madrid, en las proximidades de "El Guernica" de Pablo Picasso. Se llama “Canciones para después de una guerra”. Si doy con ella te la remitiré, se que te va a gustar. Es una tremenda ironía del país que creo el franquismo, el fascismo, en estas tierras ibéricas y que en cierta medida (en mi opinión bastante medida) perdura en sus coletazos hasta nuestros días, aunque la historia esta cambiando (demasiado lentamente también a mi parecer).
     
    Y aquí te dejo la letra de “Dicen que la Patria es”, así como un fuerte abrazo:
     
     
    Canción de soldados (o Dicen que la patria es)Dicen que la patria esun fusil y una banderami patria son mis hermanosque están labrando la tierra.Mi patria son mis hermanosque están labrando la tierramientras aquí nos enseñancómo se mata en la guerra.Ay, que yo no tiro, que noay, que yo no tiro, que noay, que yo no tiro contra mis hermanos.Ay, que yo tirara, que sí,ay, que yo tirara, que sícontra los que ahogan al pueblo en sus manos.Nos preparan a la luchaen contra de los obrerosmal rayo me parta a mísi ataco a mis compañeros.La guerra que tanto temenno viene del extranjeroson huelgas igual que aquellasque ganaron los mineros.Si mi hermano se levantaestando yo en el cuarteltomo el fusil y la mantay me echo al monte con él.Oficiales, oficiales,tenéis mucha valentíaveremos si sois valientescuando llegue vuestro día.

  2. Hay gente cuya brújula funciona con precisión milimétrica. Galeano es de ellos.

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