* ¡¡ NUEVA CONSTITUCIÓN QUEREMOS !! Y CAMBIO DEL MODELO NEOLIBERAL   Leave a comment

 
 

 

CAMBIAR EL MODELO

 

El modelo neoliberal, del que tanto escuchas hablar, aspira a la reducir al máximo el rol fiscalizador, subsidiario y social del Estado y propone que se privatice todo lo que sea posible. Siguiendo sus reglas, empresas y servicios que fueron creadas y financiadas con los impuestos de varias generaciones de chilenas y chilenos de improviso se transforman en una carga para el erario nacional y son enajenadas sin la más mínima participación ciudadana,.

 

Chile, durante el régimen de Pinochet, se transformó en un laboratorio donde esta manera de administrar la economía de un país se puso en práctica del modo más radical que se había visto hasta entonces, en todo el mundo. En el proceso, ocurrido entre 1985 y 1989, se vendieron una gran cantidad de empresas estatales (IANSA-azúcar, Soquimich-minería, Endesa-electricidad, CAP-acero, LAN Chile-línea aérea, Entel, CTC-telefonía, etc.), traspasándolas a manos privadas muchas veces a vil precio, lo que fue calificado por algunas personas como un verdadero saqueo. La reforma previsional, por su parte, creó las Administradoras de Fondos de Pensiones (AFP), gracias a lo cual capitales privados pudieron disponer de las futuras jubilaciones de los trabajadores e invertir ese dinero en la Bolsa de Comercio. También se crearon las Instituciones de Salud Previsional (Isapres), que hasta hoy ofrecen planes de salud pensados de acuerdo con los ingresos del cotizante.

 

Las personas que son partidarias de este modelo de economía pertenecen principalmente a la derecha del espectro político (casi toda), y a la mayoría de la que se encasilla como simpatizante de la Concertación por la Democracia, conglomerado que ya cumplió 17 años en el poder y que no sólo no lo reemplazó en todo ese tiempo sino que lo ratificó y consolidó como la única y supuesta forma de acceder al desarrollo. Tanto así que muchas áreas que no tocó el equipo de economistas con estudios en Chicago, que asesoró a Pinochet, sucumbieron a la misma política y hoy –por poner un sólo ejemplo- dos tercios de la minería del cobre está en manos de empresas transnacionales, en circunstancias que en 1990 sólo el 15,8 % del control de ese mineral era de los privados.

 

Los gobiernos de Eduardo Frei Ruiz-Tagle y especialmente el de Ricardo Lagos Escobar llevaron tan lejos el asunto que terminó afectando directamente a nuestra región de Aysén al autorizar la privatización de Edelaysén en 1998 y Transmarchilay en 1999 sin tener presente que en este lugar del mundo, y en las actuales condiciones, el mentado modelo neoliberal sencillamente NO funciona debido a su escasa población, lo que en términos de esa visión economicista no está formada por ciudadanos sino que por “consumidores”.

 

En Aysén (Patagonia) el trasporte marítimo entre Chacabuco y Puerto Montt, o en Lago general Carrera, (todavía) no es tan rentable como para que una empresa privada se interese en invertir en una moderna y cómoda barcaza que solucione el problema a unos pocos pobladores o transportistas de esta aislada zona. Tampoco se puede esperar que la empresa eléctrica pierda dinero resolviendo definitivamente el deficiente servicio que presta en la zona si las elevadas cuentas de energía que pagamos no alcanzan a devolverles la plata que necesita invertir para ello. A pesar de que igualmente el Estado entrega cuantiosos recursos a estas dos empresas, a modo de subvención, la realidad nos muestra su evidente falta de compromiso en la solución de éstos y otros imprescindibles servicios a la comunidad pues – como es lógico – los privados no se caracterizan por su altruismo y más bien van detrás del lucro

 

Muchos analistas creen que muchos casos de actualidad y que involucran directa o indirectamente a los privados, como el desastre del TranSantiago, la crisis con el gas argentino, las protestas de los estudiantes secundarios en contra del sistema de enseñanza, la falta de fiscalización ambiental que ha permitido que empresas de grupos económicos predominantes (Celco, Endesa, Barrick Gold, etc.) puedan cometer terrorismo ecológico en los ríos de Chile; son, entre otras, las primeras manifestaciones del agotamiento del modelo neoliberal, fenómeno que -por lo demás- ya ha ocurrido en otros países de Latinoamérica.

 

Creo que hay una sola forma de enmendar el rumbo y ello significa no sólo “modificar” el modelo, como promueven algunos, sino que efectuar una verdadera transformación que apunte, en primer lugar, a recuperar nuevamente el importante papel que debe jugar el Estado en todos los ámbitos, especialmente sociales, y no ceder ante las amenazas de los grupos que –de hecho- mantienen o intentan mantener la actual situación. Tampoco se puede seguir aceptando que su gobierno se lave las manos y ante cualquier dificultad que afecte a la población, se afirme que se trata de un problema entre privados.

 

Cambiar el modelo económico, dicho sea de paso, es la única salida lógica que tiene la Presidenta Michelle Bachelet para recuperar la confianza de la ciudadanía

¿No les parece?

 

 

 

 

Publicado 21 abril, 2008 por Anna en POLÍTICA

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