TEATRO PARAVENTO, LOCARNO – SUIZA   1 comment

                                                                  

 

                                                         

 Durante el año 2005 el Teatro Paravento de Locarno estimó que sería muy interesante poder montar una obra teatral en el 2006 referida a Mozart. Fui encargado de realizar las investigaciones y a partir de ellas, escribir un texto y luego dirigir la puesta en escena. Dado que el Teatro Paravento  es un grupo que trabaja en el contexto de la cultura italiana, se consideró necesario encontrar una relación entre la vida y la obra de Mozart y la cultura italiana; y  – si fuese posible – una relación con la Comedia del Arte  particularmente con la máscara napolitana “Pulcinella”. Este sería el personaje que condujera la acción, aunque no fuera necesariamente la idea hacer Comedia del Arte Mozart. Mas parecía interesante poder servirse de ella en algunos momentos como de hecho sucede en la obra “ Pulcinella en el Mundo de Mozart”.

Se deseaba también que la obra diera espacio al carácter histriónico y juglaresco  que se atribuye a Mozart. Esto para crear una obra que estuviera basada sobre los aspectos teatrales y no tanto musicales del personaje Mozart y que  por tanto, se prestara para ser interpretada por un grupo de teatro y no por músicos o cantantes.

En un primer momento las relaciones mencionadas y las exigencias desde las cuales partía el trabajo parecían caprichosas y forzadas , pero la lectura de varias biografías de Mozart, entre las cuales señalo la de los autores Casini, Melograni y Solomon, demostrarían enseguida que esos puntos de encuentro existían; que las premisas eran correctas, muy significativas y se prestaban para desarrollar un buen trabajo.

A través de las lecturas fui tomando mayor conciencia de la importancia que tuvieron para Mozart sus viajes a Italia donde se relacionó con las más importantes esferas del mundo musical italiano del 1700. A pesar de la corta edad que tenía en los “años italianos”, éstos lo marcaron profundamente.

         Es verdad que Mozart en varias ocasiones demostró con claridad su malestar por la excesiva e invasora presencia de la música italiana en Europa de ese entonces. En muchos países europeos, los compositores de corte eran italianos y dictaban ley sobre el quehacer musical.

A pesar de esto, Wolfgang Amadeus amaba la cultura italiana. Llegó a dominar perfectamente el idioma italiano de forma oral y escrita y dominó ( y superó) también las técnicas de composición italianas, tan de moda en esos años.

Todo esto tiene un lugar muy concreto en la obra. El personaje Mozart vive varios episodios de su vida acompañado siempre por un grupo de teatro itinerante italiano que constituye en nuestro  trabajo una especie de grupo de amigos, de colegas de Wolfgang. Llega incluso a ser su familia italiana.

En relación a la Comedia del Arte puedo señalar varios contactos que tuvo con este género teatral italiano. Wolfgang Amadeus compuso la  música para el libreto “La Finta Semplice” de Carlo Goldoni, el famoso dramaturgo italiano del 1700.

Mozart quiso en un momento de su vida, componer la música para el “Arlequín criado de dos patrones” también de C. Goldoni.

Wolfgang Amadeus sentía una gran atracción por el personaje de Arlequín. En una ocasión durante las jornadas del carnaval en Viena,  creó la música para una pantomima llamada “Arlequín” donde él mismo interpretó este personaje mientras que su esposa Konstanze Weber interpretó Colombina, uno de los personajes femeninos más conocidos de la Comedia del Arte.

En mi obra hay una escena en que se ve a Wolfgang y Konstanze en los papeles de Arlequín y Colombina.

Además de estos puntos de conjunción entre la vida y la obra de Mozart y el mundo italiano, el momento más importante de contacto con la cultura y el teatro italiano es la colaboración de Mozart con el libretista italiano Lorenzo da Ponte quien firmó los libretos de la trilogía más famosa de Mozart: Le Nozze di Figaro, Cosí Fan Tutte y Don Giovanni.

Estas tres óperas, una más otra menos, tienen un denominador común que es la estructura que asemeja a aquélla presente en el género “farsa” de la Comedia del Arte o por lo menos a la comedia italiana del 1700.

En cada una de las óperas de esta trilogía, están presentes varios elementos típicos de la “farsa” como por ejemplo: la burla o engaño que varios personajes urden en contra de otro que generalmente representa un poder. Otro elemento que aparece en estas óperas es el disfraz, el cambio de identidad de un personaje a través de la vestimenta, con el objetivo también de burlarse de otro personaje.

Basándome en estas constataciones, incluí un episodio que en parte es real, puesto que es un episodio de la vida de Mozart, y en parte inventado puesto que está basado en una escena de la opera Don Giovanni.

 

En la ópera, Don Giovanni obliga a su criado Leporello a disfrazarse de Don Giovanni y este último se disfraza de  Leporello con los vestidos del criado. Resumiendo puedo decir que todo esto lo hace Don Giovanni para proseguir con las burlas que ha comenzado.En una escena de mi obra es Mozart quien convence a Pulcinella para que se disfrace de Mozart y así conquiste a una atractiva dama, alumna de piano de Wolfgang Amadeus. El marido de la alumna descubre el engaño y procederá a castigar a  palos a Pulcinella. Mozart ha vivido el placer de la burla.

Es interesante hacer notar que algunos estudiosos ven en Leporello, el criado de Don Giovanni, una suerte de Pulcinella. En la obra, el Pulcinella se comporta también como un criado de Mozart.

Regresando a los disfraces,  puedo agregar que Wolfgang Amadeus amaba mucho lo que sus biógrafos denominan “la dimensión carnavalesca”: una situación y un momento en los que se puede ser otra persona y vivir por algunos días fuera de toda norma social. Cada año Mozart participaba en un carnaval de alguna ciudad de Austria o Alemania.

También he incluido en la obra algunos momentos de un carnaval donde participa Mozart.

Todos los puntos mencionados hasta ahora, que fui conociendo a través de la lectura, le dieron a la obra el marco, la base sobre la cual desarrollarse y al

mismo tiempo, me dieron ideas concretas para imaginar algunas escenas como las que he mencionado.

Lo fundamental para la creación de la obra es haber descubierto en Mozart, siempre a través de la investigación, su condición de bufón. Afirmaba ser “el bufón de la corte” cada vez que hacía o decía algo divertido o transgresor.

En la actualidad, en algunos ambientes teatrales, se tiene muchas veces una percepción negativa del bufón, como por ejemplo, que es un artista de tercera categoría, grotesco y que sólo sabe hacer bromas groseras.

Los autores de las biografías que he mencionado usan como referente al bufón de la tradición francesa “le fou du Roi”, un tanto filósofo, de humor fino y zaheridor que Mozart  poseía en abundancia. Se refieren también al bufón del teatro de Shakespeare que vive junto al poder pero que lo critica y lo denuncia por sus comportamientos injustos.

Muchas fueron las ocasiones en que Mozart, con la lucidez  y la pasión que le eran propias, denunció y protestó por algunos hechos en los que se vio injustamente despreciado o discriminado. Hay que recordar que en el año 1700, lo músicos formaban parte de la servidumbre de palacio y dependían de los jefes de la cocina imperial. A menos que los músicos tuvieran un título particular, como el de “compositor de corte”, lo que les significaba acceder a mayores privilegios. Es el caso de Antonio Salieri en la corte de Joseph II en Viena.

Las biografías en todo caso, no niegan la “baja comicidad” que parece ser también una parte constitutiva de la personalidad de los bufones y que Mozart usó en reiteradas ocasiones.

En resumidas cuentas, ambos aspectos  conviven y según la circunstancias uno u otro tendrá más peso. Mozart era el  bufón sublime, lúcido  e iluminado; el gran creador que todos conocemos. Era también el bufón al que le producía un gran placer hacer referencia a los excrementos, a los órganos genitales, al ano, a los pedos, a la copulación.

Son innumerables los escritos, las cartas – algunas dirigidas incluso a su padre Leopold – donde habla de estos temas. Famosa es una carta dirigida a una prima, una de sus primeras conquistas amorosas. En esa carta no hay frase que no se refiera a los argumentos mencionados.

Otra característica de los bufones es el ver o imaginar “el mundo al revés”. En todo sentido: social, político, humano. Según esta  particular visión del mundo, el viejo será joven; el juez un ladrón; el Rey un mendigo; el Cardenal, un monaguillo. Esto conlleva  también ver o usar el lenguaje al revés. Mozart firmó muchas cartas escribiendo: Gnagflow Trazom. Poseía una gran habilidad en hablar de atrás para adelante.

En casi todas la escenas de la obra, Trazom, perdón, Mozart se comporta como un bufón; critica, sorprende, juega con las palabras. Sus interlocutores quedan perplejos, no saben cómo reaccionar.

Esto no significa que en la obra, Mozart sea interpretado como un bufón ( siempre dando a este término su significado más elevado)  con la estética, los movimientos, las expresiones de lo bufones o juglares de la Edad Media. Absolutamente no, aún cuando en la obra hay momentos que podrían recordar las expresiones de esos antiguos artistas.

Aquí se está hablando en realidad, para construir el personaje,  de un espíritu especial, un modo insólito de ver el mundo, una manera particular de sentir el “ser artista” y de relacionarse con los demás y sobre todo con el poder político o religioso.

Para terminar quiero mencionar el último aspecto que se desprende de la lectura de las biografías de su vida y que luego va a ser parte de la  obra;  Mozart es un héroe legendario.

 

Algunas biografías de Mozart ( no todas naturalmente) se refieren casi siempre a los mismos episodios que hoy son parte de un imaginario colectivo. Son las aventuras del héroe que a veces incluso difieren según las cuente uno u otro autor. A los lectores puede darles la impresión que más que la investigación histórica, para el autor cuenta el hecho de poder entusiasmarlos contando una historia que ya se conoce. Como cuando se cuenta una leyenda conocida, una fábula y es necesario en alguna medida, hacerla revivir. .

Creo que por la variedad de versiones que existen sobre algunos momentos de la vida de Mozart, nació esta suerte de misterio en torno a su persona. Basta pensar en la obra literaria de Peter Shaffer que dio origen al film “Amadeus” de Milos Forman  y que contribuyó a reforzar  este misterio.

El que Mozart se haya o lo hayan convertido en un ser legendario, es un hecho que despierta el apetito del autor teatral que no desea escribir a partir de hechos absolutamente reales sino a partir de las hipótesis, conjeturas, misterios que surgen de esos hechos. A pesar de esto, igualmente es necesario investigar y tratar de entender la materia con la que se desea trabaja como también, decir que en la obra no todo es irreal o inventado. 

Doy un ejemplo para hacer entender cuál es la frontera entre lo real y lo irreal.

Se sabe que cuando Wolfgang cortejaba a Konstanze quien iba a ser más tarde su esposa, la madre de Konstanze, la señora Weber, exigió a Mozart firmar un contrato en el que él tenía que comprometerse a que si no se casaba con Konstanze en dos años, tendría que pagar una buena cantidad de dinero y por ende, abandonar definitivamente a Konstanze.

Por otro lado, Leopold padre de Mozart, le exigía a éste que antes de pensar en casarse, le pagara todas las deudas que el padre tenía, y que correspondían al dinero que le habían prestado para que Wolfgang pudiera viajar por toda Europa.

Leopold y la señora Weber nunca se encontraron; me pareció interesante escribir una escena en la que estos dos personajes discuten acaloradamente sobre estos argumentos.

Otro ejemplo. Mozart tuvo durante muchos años un caballo llamado Rocinante. Cuando él se presentó por primera vez, siendo ya compositor, no llegó a caballo a  la Corte de Viena. Me pareció divertido e interesante hacer que en una escena de mi obra, Mozart llegue cabalgando Rocinante hasta el mismo salón donde el Emperador recibía a sus invitados. En esta escena, Mozart usa un género y un palo para representar su caballo.

“Pulcinella en el Mundo de Mozart”, es un viaje teatral a través de  la vida de Mozart.

   ¡A propósito! ¿Y quién es Pulcinella?      Pulcinella es el personaje más mentirososo y engañador que exista en la Comedia del Arte. En la obra es quien une con sus relatos los diferentes episodios. Pulcinella es intrigante. El no quiere revelar cuáles son los episodios inventados y cuáles los verdaderos  . De esta manera espera despertar mayor curiosidad en el público. –  ¿Será mentira o será verdad? – se preguntará el espectador. El afirma en la obra:

“No sé si lo que les estoy contando fue realmente así. Pero no importa, porque esto no es un curso de Historia; esta es una comedia que es más verdadera que la Historia. La comedia – como se sabe – es intrínsicamente falsa y por eso es más verdadera”

Y que Trazom, quiero decir, Mozart lo perdone.

                      

 

 

 

                                 MIGUEL ANGEL CIENFUEGOS

                                                                                                             actor y director teatro paravento

                                                  buena suerte miguel ángel

                                       y como dicen – ustedes los actores al entrar a escena – ¡¡ mierda mierda !!

 

  •  

Publicado 20 noviembre, 2006 por Anna en ARTE

Una respuesta a “TEATRO PARAVENTO, LOCARNO – SUIZA

Suscríbete a los comentarios mediante RSS.

  1. …. 

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: